
Hace aproximadamente 2 años inicie a escribir un libro, de pequeño vi un programa en el cual mencionaban que un hombre, para verse como tal tenia que hacer tres principales cosas en la vida: 1.- Plantar un árbol 2.- Tener un hijo y 3.- Escribir un libro.
Cuando viví con mi padre sembré muchos árboles, tuve en mis manos puercos recién nacidos, becerros que no tenían ni 30 segundos de ser expulsados del vientre materno, valore la vida en los momentos de agonía de un becerro, vi romperse un cascaron y de el salir a un gansito, a una vaca irse por un pozo seco de 80 metros de profundidad;
Alguna vez estuve a punto de tener un hijo, pero por cuestiones que solo dios sabe, el embarazo se dio en un ovario en vez de haberse realizado en el útero, el Gran Arquitecto sabe por que hace las cosas, no era mi momento ni su momento, he escrito unos pseudo cuentos, pero no ha pasado de ahí, a García Márquez le llevo 17 años en escribir cien años de soledad, 15 años en divagar con la idea y dos encerrándose en su habitación por mas de 15 horas diarias a escribir, según lo contado por el en el libro el olor de la guayaba, que mas que una novela es una platica o bilogo entre el y su amigo el periodista Plinio Apuleyo.
Este libro que pretendo escribir es una meta, es importante aclarar que NO tengo el sueño ilusorio de que sea publicado por una editorial y que en minutos se acabe el tiraje, no es mi deseo escribir por pretender fama, fortuna, mujeres y dinero; Escribo por que el la única manera concreta de decirle al mundo que casi no tengo cosas que hacer, que soy una porquería y un fraude de los mas viles, de decirle que me tiene hasta la madre mucha gente como Maritza la compañera de trabajo que aparte es tan eendeja que cuando contesta el teléfono dice: buenos días le atiende Maricsa ni su nombre sabe pronunciar. Es la única manera de decir barbaridades sin que me quieran bofetear por ello, o tal vez si pero por la computadora no duele, es una muestra de que cuando uno quiere si se puede, es para mi mama, mi papa Héctor y mi mama Gloria; Mi libro nació con un sentimiento y murió con un anhelo, Si acaso han leído a Ignacio Manuel Altamirano sabrán que la mayoría de sus libros son autobiográficos, mezclados con fantasía, así lo podemos observar en El zarco, Clemencia, Navidad en las montañas, Cuentos de invierno, etc.; Mis cuentos son esa mezcla entre lo que soy, lo que fui y lo que nunca seré, a partir del día lunes iniciare a publicar por este medio un pequeño capitulo cada tres días, espero les guste y si no pues me vale.
FRATERNALMENTE
ARTURO RAMIRO MARQUEZ RUANO.