jueves, 8 de febrero de 2007

Al acecho de los recuerdos

Al acecho de los recuerdos ( PARTE I )
Septiembre 1987; 6 p.m.

-Niños, apurense, hoy vamos a ir a la plaza.

- ¿ A que vamos a ir mami? - Pregunto su hijo mayor con una sonrisa que denotaba la alegrìa que sentia en el alma por salir a pasear con sus hermanos y con mama.
- No se, pero apurense.
La señora veia a sus hijos correr de un lado a otro, apresurados por la idea de pasear un domingo por la tarde, zapatos descosidos, pantalones surcidos, despues escucho jugar a sus dos hijos en una tina con agua calentada en una estufa.
Su princesita, intentaba arreglarse el pelo, con apenas cinco años no sabia de la utilidad de un cepillo-

Caminaron por la calle de M. Escodedo, por Zaragoza, por las distintas calles del pueblo.

Entraron a una zapaterìa, se probaron mas de una decima de pares de diferentes tamaños, con una sonrisa en el rostro y una preocupaciòn economica en el alma, la madre realizo el pago en la caja, sabia que los bisteces de hìgado no habian sido del gusto de sus hijos. y por lo tanto no fueron comidos, pues desconocian la sutiacion real.

-¿Quieren un elote, o tal vez una hamburgesa (en el pueblo esa era la novedad: la Fast food de los pinches yanques, la globalizacion se expandia cada vez màs) o tal vez a un lugar muy oscuro y frìo.?

Incredulos, los niños se miraron entre si, se encontraban desconcertados ante la pregunta de su madre.

- Yo quiedo un edote mamita- dijo la niña con sus cinco años y los dientes de leche como tarjeta de presentacion-

Los niños con esa mirada caracteristica de los pingos de 7 u 8 años- en el fondo habìa una identificacion fraternal que serìa descubierta con el paso de los años a causa de iniciaciones dispersas.
- Vamos al lugar oscuro y frìo- respondieron al unisono.

Emprendieron la caminata por la calle trasera a la iglesia y al convento..........